
La visita del presidente Kassym-Jomart Tokayev a la oficina del Fondo para el Desarrollo de las Industrias Creativas marcó un hito significativo en la institucionalización del sector creativo nacional. Creado por indicación del Jefe de Estado, el Fondo aspira a convertirse en un centro de apoyo clave para la industria, donde el talento, la infraestructura, la inversión, la promoción y las iniciativas de exportación se integran en un único sistema.
El nuevo espacio del Fondo se presenta como una sala de exposiciones integral, que abarca desde la concepción y la producción hasta la venta y la promoción de productos creativos. El presidente recorrió salas temáticas, incluyendo talleres de joyería y carpintería, espacios musicales, una sala de arte de alfombras, una sala de artistas y una zona de moda. Destacó especialmente la Cápsula Yurt, un espacio inmersivo donde la yurta tradicional recibe una interpretación tecnológica moderna a través del arte digital, el contenido multimedia y la narración cultural. La viceprimera ministra y ministra de Cultura e Información de la República de Kazajstán, Aida Balayeva, habló sobre la importancia del Fondo, el desarrollo de centros regionales, la marca país y el potencial de la economía creativa. El presidente Kassym-Jomart Tokayev visitó la oficina del Fondo para el Desarrollo de las Industrias Creativas. ¿Qué significa esta atención al sector?
La visita del Jefe de Estado reviste una importancia fundamental, ya que demuestra que las industrias creativas ya no se consideran una esfera cultural auxiliar, sino un área integral de desarrollo económico y social.
El presidente Kassym-Jomart Tokayev hace hincapié constantemente en el desarrollo del capital humano, el apoyo a la juventud proactiva, el fomento del espíritu emprendedor y la promoción de nuevas fuentes de crecimiento. La economía creativa se sitúa en la intersección de estos objetivos. Crea empleo, desarrolla contenido digital, crea nuevos productos, potencia el atractivo turístico del país y contribuye a expresar la identidad nacional en un lenguaje moderno.
Para nosotros, como organismo responsable de este sector, es importante que la industria haya recibido un estatus institucional claro. La creación del Fondo, por instrucción del Jefe de Estado, supone un cambio de medidas puntuales a un trabajo sistémico. La tarea ahora consiste en traducir la atención del Presidente en herramientas de apoyo prácticas para creadores, regiones, inversores y mercados extranjeros.
El Fondo debería convertirse en una institución clave para apoyar la economía creativa. ¿Cuáles son los objetivos principales que debería abordar?
El objetivo principal del Fondo es superar la fragmentación del sector. Hoy en día, Kazajstán cuenta con creadores, diseñadores, músicos, artesanos y representantes de cine, animación, moda, arte digital y otros campos de gran talento. Sin embargo, muchos de ellos se desarrollan de forma aislada, sin acceso sostenible a infraestructura, experiencia profesional, inversión ni canales de promoción.
El Fondo no debería ser una superestructura administrativa, sino un operador sistémico para el sector. Su función es conectar el talento, la producción, la promoción, el mercado y las oportunidades externas. En otras palabras, los creadores deben comprender cómo abordar sus ideas, cómo obtener apoyo, cómo presentar sus productos, cómo encontrar un público y cómo expandirse más allá del mercado local.
Es importante que este trabajo se lleve a cabo de acuerdo con las instrucciones del Presidente Kassym-Jomart Tokayev. El jefe de Estado hace hincapié en la creación de nuevas oportunidades económicas, y el sector creativo tiene el potencial de convertirse en una de ellas. El Fondo debe contribuir a transformar el potencial creativo en valor económico sostenible.
La economía creativa de Kazajstán comprende aproximadamente 48.000 empresas y 160.000 personas. ¿Qué indican estas cifras?
Estas cifras demuestran que la economía creativa de Kazajstán ya cuenta con una sólida base social y económica. Estas aproximadamente 48.000 empresas y 160.000 personas empleadas no representan iniciativas aisladas, sino un sector completo que abarca diversas profesiones, modelos de negocio y formas de autorrealización.
Estas cifras representan a las personas que crean valor añadido a través de ideas, conocimientos, tecnología y patrimonio cultural. Entre ellas se incluyen diseñadores, productores, arquitectos, artistas, músicos, desarrolladores de contenido digital y representantes de la moda, los medios de comunicación, el cine, la animación y las artes populares. Su trabajo ya tiene un impacto en el empleo, el emprendimiento, el entorno urbano, el turismo y la imagen internacional del país.
La política de Kazajstán en este ámbito tiene como objetivo garantizar que este potencial no permanezca sin desarrollar. Es fundamental crear las condiciones para mejorar la calidad de los proyectos, ampliarlos y promocionarlos en mercados internacionales. Por lo tanto, el Fondo debe trabajar no solo con actores consolidados, sino también con aquellos que se inician en el sector.
— La nueva oficina del Fondo se presenta como una sala de exposiciones integral. ¿Por qué es importante este modelo para el sector?
— La economía creativa no puede desarrollarse únicamente a partir de la inspiración o la idea. Una buena idea adquiere valor al completar todo el proceso: desarrollo, producción, empaquetado, promoción, ventas y llegada al consumidor. Es en esta etapa donde la creatividad se convierte en un producto económico.
La nueva oficina del Fondo es importante porque demuestra visual y prácticamente esta lógica integral. No es solo un espacio de presentación; es un modelo de cómo debería estructurarse un ecosistema creativo moderno. Talleres de joyería y carpintería, salas de música, un espacio para el arte de la alfombra, una sala de artistas, una zona de moda: todo esto demuestra la diversidad del sector y su vertiente práctica.
Es importante para Kazajstán desarrollar una nueva cultura de trabajo con productos creativos. No basta con crear un buen proyecto; es necesario presentarlo, promocionarlo, adaptarlo al mercado y entregarlo al consumidor. Aquí es donde el Fondo puede subsanar una de las principales deficiencias del sector: existe talento, pero faltan sistemas de apoyo, promoción y comercialización.
El Fondo coordinará centros regionales en todos los núcleos regionales. ¿Cómo cambiará esto las oportunidades para las regiones?
Los centros regionales son estratégicamente importantes porque el potencial creativo de Kazajstán no se limita a Astaná y Almaty. Cada región tiene sus propios códigos culturales, tradiciones artesanales, jóvenes creadores, marcas locales e iniciativas contemporáneas. El reto consiste en garantizar que estas ideas tengan acceso a un entorno profesional y a oportunidades de desarrollo.
Actualmente, uno de los objetivos de la política estatal de Kazajstán es garantizar un acceso más equitativo a las herramientas de crecimiento. Un centro regional debe ser más que un simple espacio para eventos; debe convertirse en un centro de excelencia. Allí, los creadores podrán recibir asesoramiento, desarrollar proyectos, encontrar socios, formar equipos e integrarse en el sistema nacional de apoyo.
El papel coordinador del Fondo es particularmente importante en este sentido. Si cada región se desarrolla de forma independiente, el impacto será limitado. Si los centros se conectan mediante una metodología unificada, programas, apoyo de expertos y promoción, el país obtendrá una red distribuida para el desarrollo creativo. Esto no solo apoyará a la juventud local, sino que también creará nuevos centros económicos en las regiones.
– Kazajistán promueve la marca país a través de la cultura, el turismo y los productos creativos. ¿Qué áreas son las más prometedoras?
– Las áreas más prometedoras son aquellas donde la identidad nacional puede presentarse en un lenguaje moderno comprensible para una audiencia internacional. Estas incluyen cine, música, animación, diseño, moda, arte digital, joyería, arte textil, artesanía y turismo cultural.
Es importante comprender que la marca país no se limita a una imagen visual o un eslogan turístico. Se forma a través de los productos, las experiencias, las historias y los significados que un país ofrece al mundo. Por eso, proyectos como la Cápsula Yurt son particularmente importantes. Demuestran que el patrimonio tradicional de Kazajistán no tiene por qué ser una mera representación museística del pasado, sino una fuente viva de soluciones tecnológicas modernas. El presidente Kassym-Jomart Tokayev hace gran hincapié en impulsar el potencial turístico de Kazajstán y promover el país a través de la cultura, el patrimonio y las industrias modernas. Esto se alinea con la política estatal kazaja, donde el sector creativo se está convirtiendo en un pilar de la competitividad nacional.
Nuestro objetivo es apoyar proyectos que combinen patrimonio cultural, ejecución de calidad, un enfoque contemporáneo y potencial exportador. Este tipo de proyectos pueden aumentar el interés por Kazajstán, promover a los artistas locales y forjar una imagen internacional sostenible del país.