El Día de la Caridad es una iniciativa importante que celebra los buenos valores

El Día de la Caridad es una iniciativa importante que celebra los buenos valores

Uno de los días más importantes de la década de Nauryznama es el Día de la Caridad. Esta festividad busca fomentar una cultura de solidaridad y bondad en la sociedad, promoviendo la compasión y la capacidad de respuesta.

Es sabido que, por iniciativa de Kazajstán, la ONU declaró 2026 como el "Año Internacional del Voluntariado". El presidente Kassym-Jomart Tokayev destaca regularmente la importancia de apoyar la actividad juvenil en este ámbito.

Merey Sagadatuly es una de estas jóvenes activas para quienes la caridad y el voluntariado se han convertido en un principio de vida. En nuestra entrevista, hablamos sobre la importancia de la caridad durante Nauryz, el papel del voluntariado en la sociedad y el interés de los jóvenes en este campo.

– Merey Sagadatuly, comencemos contigo. ¿Cuánto tiempo llevas haciendo voluntariado?

– Nací en el distrito de Algau, en la región de Aktobe. Mi trayectoria como voluntaria comenzó hace cuatro años en la ciudad de Aktobe. Este fue uno de los momentos más importantes de mi vida. Luego, instructores voluntarios del Fondo de Población de las Naciones Unidas visitaron la Escuela Intelectual Nazarbayev, donde estudiaba, e impartieron una capacitación informativa. A primera vista, podría haber parecido una reunión rutinaria, pero esta capacitación tuvo un profundo impacto en mi visión del mundo y sentó una base sólida para mi desarrollo personal. Después de esta reunión, comencé a comprender más profundamente la esencia del voluntariado.

Desde entonces, aprendí los fundamentos del voluntariado en la filial de la red de voluntarios Y-PEER ubicada en la Universidad Médica Ospanov de Kazajistán Occidental, y participé en reuniones informativas y capacitaciones para escolares y estudiantes universitarios. Así comenzó mi trayectoria en el voluntariado, con un enfoque informativo. Esta experiencia me enseñó a comunicarme libremente con las personas, a transmitir información útil a la sociedad, a sentirme responsable y a ser sensible a los problemas de cada persona.

– ¿Qué te inspiró a ser voluntario?

– Comencé a participar en eventos benéficos mientras aún estaba en la escuela. Esto me abrió una nueva dimensión del voluntariado. Mientras que el trabajo informativo se centraba en compartir información útil e influir en la conciencia de las personas, la caridad se centraba en la ayuda concreta, el cuidado y el apoyo a quienes lo necesitaban. Fue entonces cuando comprendí algo crucial: hacer el bien no requiere grandes recursos ni grandes sumas de dinero. A veces, un deseo sincero, un simple afecto y una cantidad de tiempo dedicada pueden ser de gran ayuda.

Esta experiencia me hizo reflexionar más profundamente sobre el voluntariado. Al principio, lo percibía como un trabajo en áreas específicas, pero con el tiempo, me di cuenta de que el voluntariado es un concepto holístico. Sí, puede ser informativo, social, ambiental o caritativo. Pero todas estas áreas tienen un núcleo común: servir a las personas, beneficiar a la sociedad y apoyar a quienes lo necesitan. Por lo tanto, para mí, el voluntariado no se trata de trabajar en un campo específico, sino de una forma de vida.

– ¿Cuál es el valor más importante de la caridad para ti?

– En mi opinión, el principal valor de la caridad es la humanidad y el cuidado de los demás. La caridad une a las personas, fortalece la confianza mutua y la bondad. No se trata solo de brindar ayuda, sino también de cultivar cualidades espirituales en una persona. Después de todo, las buenas acciones son una gran fuerza, capaz de hacer de la sociedad un lugar mejor.

– ¿Qué significado simbólico cree que tienen las buenas acciones durante la festividad de Nauryz?

– Creo que la caridad en Nauryz es especialmente importante. Nauryz es una festividad de renovación, renacimiento, misericordia, unidad, armonía y bienestar. En estos días, al realizar buenas acciones, no solo ayudamos a los demás, sino que también fortalecemos una cultura de ayuda mutua y cuidado en la sociedad. En la tradición kazaja, Nauryz es un momento en que las personas olvidan los rencores, se desean lo mejor y comienzan una nueva etapa de la vida con buenas intenciones. Por lo tanto, para mí, la caridad en Nauryz es una forma de comenzar un nuevo período con buenas acciones y brindar calidez a quienes me rodean.

– ¿Qué significa para usted la declaración de este año como el Año de los Voluntarios?

– Estoy muy feliz por ello. Creo que, por mucha atención y apoyo que se le preste a esta área, nunca es suficiente. El voluntariado me ha enseñado no solo a ser útil a la sociedad, sino también a desarrollarme personalmente. En el camino, he aprendido paciencia, responsabilidad, liderazgo, la capacidad de encontrar puntos en común con los demás y el trabajo en equipo.

Lo más importante es que el voluntariado me ha enseñado a no permanecer indiferente ante el destino de los demás. Hoy, veo el voluntariado no solo como un servicio comunitario, sino como un indicador de la cultura interior y la postura consciente de una persona. Después de todo, ser voluntario no se trata solo de ayudar; se trata de contribuir al desarrollo de la sociedad, dar esperanza a los demás y fomentar la bondad.

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15.03.2026