
El Día del Saludo es una de las antiguas tradiciones kazajas, arraigada en el respeto mutuo y la buena voluntad. En este día, la gente se saluda y se desea: "¡Bir zhasynmen!". Hablamos con Bibigul Zhaksybaykyzy, directora del club femenino "Sholpy" del centro cultural "Geolog", sobre la importancia educativa de esta tradición y los eventos que se celebran en honor al Día del Saludo.
– ¿Cómo explicaría el significado y el valor especial del Korisu para nuestro pueblo?
– El Día del Saludo puede considerarse el comienzo de la celebración de Nauryz, la principal festividad de primavera que simboliza la renovación de la vida. Este día se celebra el 14 de marzo y es un momento en que la gente se reúne después de un largo invierno, se interesa por la salud de los demás e intercambia buenos deseos. Para los kazajos, fue una gran alegría sobrevivir al invierno sanos y salvos y recibir juntos el año nuevo.
El Día del Saludo es más que el saludo tradicional con un apretón de manos y un abrazo. Esta es una oportunidad para olvidar rencores, perdonar malentendidos y comenzar un nuevo capítulo con buenas intenciones. Por lo tanto, su principal valor reside en fortalecer la unidad, los lazos familiares y revitalizar los valores morales y espirituales de la sociedad.
– ¿Qué significa el deseo «Bir zhasynmen!»?
– Este deseo es un hermoso reflejo de la cosmovisión tradicional kazaja, que otorga especial importancia al tiempo y a la vida humana. A primera vista, esta frase puede parecer un simple saludo que indica que una persona ha cumplido un año más. Sin embargo, su significado es mucho más profundo: expresa el reconocimiento del flujo continuo de la vida, del crecimiento espiritual y personal.
En la tradición kazaja, la edad se percibe como algo más que un número. Es, sobre todo, la suma de las experiencias de la vida, de lo que uno ha visto y vivido, y de las lecciones aprendidas a lo largo del camino. Por lo tanto, el deseo «Bir zhasynmen!» significa la alegría de haber vivido con éxito un año más y haber alcanzado una nueva etapa en el viaje de la vida. Estas palabras también expresan gratitud por el pasado y buenos deseos para el futuro.
Más profundamente, esta expresión refleja la visión optimista de la sociedad kazaja: cada año que pasa se percibe como un paso hacia la madurez, la sabiduría y el desarrollo espiritual.
– ¿Cómo valora el potencial educativo de esta tradición?
– La Tradición del Saludo es una escuela única de educación nacional. Sirve como institución cultural que fortalece las relaciones entre las personas en la sociedad y preserva la continuidad espiritual entre generaciones. Los jóvenes visitan a sus mayores, los saludan y les dan la mano, mientras que los mayores, a su vez, les ofrecen bendiciones y sinceros buenos deseos. En estos momentos, se comparten experiencias de vida, sabios consejos y palabras edificantes, lo que permite que los valores y las visiones del mundo tradicionales se transmitan naturalmente a las nuevas generaciones.
Ante todo, el valor educativo de esta tradición reside en fomentar el respeto y la cortesía. Los jóvenes aprenden a respetar a sus mayores, a saludarlos y a observar las normas de comportamiento respetuoso, mientras que la generación mayor, a su vez, muestra cariño y amabilidad hacia la generación más joven. Esto fortalece la comprensión mutua y la cercanía espiritual dentro de la sociedad. En este sentido, el Körisu actúa como un mecanismo cultural único que regula las relaciones sociales y morales entre las personas.
Además, esta tradición refleja la cultura del perdón y la armonía característica de la sociedad kazaja. En el Día del Saludo, las personas se saludan, olvidan los rencores del pasado y se esfuerzan por comenzar el nuevo año con pensamientos puros. En este sentido, la festividad es un valor importante que promueve la unidad y la armonía en la sociedad.
Por lo tanto, la importancia de estas tradiciones edificantes no disminuye; al contrario, se vuelve aún más relevante. En la era de la globalización, una forma de preservar la identidad nacional y los valores espirituales es revivir estas tradiciones viables y fomentar la conciencia de su potencial educativo entre las generaciones más jóvenes.
– ¿Qué eventos significativos se han planeado para el Día del Saludo este año?
Este año se han planeado varios eventos destinados a promover los valores nacionales. Estos incluyen ceremonias para recibir bendiciones de los aksakals y las abuelas, juegos nacionales, exposiciones de artesanía popular, reuniones educativas y eventos benéficos.
Además, por iniciativa del Centro Cultural Geolog, se celebrará un evento festivo llamado "Amal Keldi - Zhyl Keldi". Asistirán 200 abuelas, 200 nueras y 200 jóvenes. Un elemento especial de la celebración de este año será la participación de las jóvenes en una procesión festiva. Las participantes marcharán en columna, cantando a coro la canción "Kamazhai", tras lo cual saludarán a sus mayores con el tradicional "Korisu" (que significa "Korisu"). Doscientas nueras realizarán la reverencia tradicional, o salem salu, y luego la celebración continuará con un programa de concierto.
El objetivo principal del evento es fortalecer la identidad nacional como parte de las celebraciones de Nauryznam. – Bibigul Zhaksybaykyzy, ¿qué deseos le gustaría transmitir a nuestros lectores?
– ¡Feliz Día de Bienvenida a todos! Les deseo a todos los hogares bienestar, prosperidad y felicidad. En vísperas de la gran fiesta de Nauryz, que nuestros corazones se llenen de bondad y que todos los rencores queden en el pasado. Quiero decirles a los jóvenes: respetar y preservar las tradiciones no es un regreso al pasado, sino un fortalecimiento del futuro. Solo un pueblo con raíces profundas puede alcanzar grandes logros. ¡Que el Día de Bienvenida nos traiga a todos nueva esperanza y renovadas fuerzas! ¡Feliz Año Nuevo!