Escuela de música kazaja en camino hacia el reconocimiento global: la visión de Gauhar Tasbergenova

Escuela de música kazaja en camino hacia el reconocimiento global: la visión de Gauhar Tasbergenova

La escuela de música kazaja ha recorrido un largo camino de desarrollo a lo largo de su historia y se ha convertido en una parte importante del patrimonio cultural del país. Desde la fundación del Conservatorio Nacional Kazajo Kurmangazy en 1944, se sentaron las bases de la educación musical académica, que continúan desarrollándose hoy en día. En los últimos años, músicos y profesores kazajos han participado activamente en proyectos internacionales, y los estudiantes y graduados del conservatorio se han convertido en laureados de prestigiosos concursos. En este contexto, la firma de un memorándum entre el Conservatorio Nacional Kazajo Kurmangazy y la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena se ha convertido en un paso importante en el desarrollo de la cooperación internacional. Hablamos con la rectora del conservatorio, Gaukhar Tasbergenova, sobre la importancia de esta asociación, las perspectivas para los estudiantes y el futuro de la educación musical kazaja.

– La firma del memorándum con la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena ha sido un acontecimiento importante para la educación musical kazaja. ¿Qué importancia estratégica tiene esta asociación para Kazajistán?

– Para nosotros, la firma del memorándum con la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena es un paso importante en la transformación estratégica de la educación musical. Se trata de una cooperación con una de las universidades de arte más fuertes de Europa, donde se forman las prácticas interpretativas y pedagógicas modernas. Para Kazajistán, esto significa una inclusión más activa en el proceso internacional, donde las escuelas de música se desarrollan a través del intercambio constante de experiencias y la comunicación profesional. Vemos al conservatorio como un participante de pleno derecho en este movimiento. Esta cooperación abre oportunidades para el intercambio de metodologías, iniciativas creativas conjuntas y proyectos académicos. Esperamos que, gracias a esto, la escuela de música kazaja reciba un nuevo impulso de desarrollo y se haga más visible en el mapa internacional de la educación musical.

– ¿Se puede decir que este memorándum abre una nueva etapa de integración internacional de la escuela de música kazaja?

– Sí, sin duda. Para nosotros es importante que la cooperación internacional no se limite a visitas puntuales, sino que se convierta en un entorno profesional sostenible. Ya estamos discutiendo clases magistrales, conciertos conjuntos, encuentros académicos de profesores y estudiantes. Estos proyectos permiten un contacto directo con diferentes tradiciones interpretativas y enfoques pedagógicos. Para los estudiantes, es una oportunidad de formar parte de un gran proceso musical internacional, y para la institución, una oportunidad de fortalecer y renovar su propia escuela.

– Uno de los puntos clave del memorándum es la movilidad académica de los estudiantes. ¿Qué oportunidades se abren para los estudiantes del conservatorio?

– La movilidad académica es una de las herramientas más importantes para la integración de nuestros estudiantes en el espacio musical internacional. Gracias a esta asociación, tienen la oportunidad de estudiar en Viena a través de programas de movilidad académica durante uno o dos semestres. Esto significa trabajar con profesores de nivel internacional, familiarizarse con las tradiciones interpretativas europeas y adquirir disciplinas modernas, desde la gestión cultural hasta las tecnologías musicales. Esta experiencia amplía significativamente el horizonte profesional de un joven músico.

También es importante que la cooperación no se limite solo a la movilidad física. Hoy en día, el entorno educativo internacional se construye cada vez más sobre formatos digitales: cursos en línea, clases magistrales, iniciativas de investigación. En cuanto al doble título, el memorándum firmado es el primer y crucial paso en este camino. Ahora comenzamos con la movilidad académica y los proyectos conjuntos, pero el programa de doble titulación ya se considera una de las tareas estratégicas para los próximos años.

– ¿Qué importancia tiene hoy para los jóvenes músicos obtener experiencia internacional?

– La experiencia internacional se está convirtiendo hoy en un elemento prácticamente necesario para el desarrollo profesional de un músico. Las escuelas de música tradicionalmente forman un sistema de pensamiento estable: tradiciones interpretativas, métodos de enseñanza, orientaciones estéticas. Este es el fundamento sin el cual es imposible formar un músico fuerte. Pero es precisamente la salida de la esfera habitual lo que permite ver la propia escuela en un contexto más amplio. Cuando un músico se enfrenta a diferentes enfoques artísticos, comienza a formar su propia posición de manera más consciente. Esto es especialmente importante no solo para los intérpretes, sino también para los futuros pedagogos e investigadores que determinarán la dirección del desarrollo de la cultura musical.

– ¿Cuál es la singularidad de la escuela de música kazaja?

– La cultura musical kazaja es rica en tradiciones de interpretación instrumental con dombra, kobyz, sybyzgy, zhetygen. Los antiguos instrumentos musicales se están reviviendo activamente, incluso a través del trabajo de los departamentos especializados. El arte de la canción profesional de los akyns también sigue desarrollándose, y el interés por él no disminuye. Al mismo tiempo, la escuela clásica europea ha ocupado un lugar sólido en la cultura musical kazaja. Como resultado de la interacción de estas dos tradiciones, surge un entorno creativo especial donde se produce una síntesis de la música clásica y la música folclórica kazaja. Creo que el interés de nuestros socios europeos reside tanto en la multifacética historia de la cultura musical kazaja como en el alto nivel de maestría interpretativa y compositiva de nuestros músicos.

– ¿Qué importancia tiene hoy representar la música académica kazaja en la escena mundial, no solo a través de los intérpretes, sino también a través de las instituciones educativas?

– Es muy importante. La música académica kazaja comenzó a sonar en la escena mundial ya en la primera mitad del siglo XX, y esto jugó un papel importante en su reconocimiento y posterior desarrollo. Fue entonces cuando surgió la cuestión de la formación sistemática de personal musical, y la apertura del Conservatorio de Alma-Atá en 1944, ahora Conservatorio Nacional Kazajo Kurmangazy, fue un paso importante en esta dirección.

Hoy, el conservatorio como institución educativa representa dignamente la música académica kazaja en la escena mundial, tanto en sentido literal como en un sentido más amplio. Esto incluye la participación de estudiantes en concursos internacionales, el trabajo de artistas y pedagogos reconocidos, foros científicos, publicaciones, cooperación con universidades asociadas, participación en proyectos internacionales. Todo esto también forma parte del espacio académico musical mundial.

– ¿Cómo ve la misión del Conservatorio Kurmangazy en la formación de una nueva generación de músicos?

– La misión del Conservatorio Nacional Kazajo Kurmangazy hoy es formar una nueva generación de músicos capaces de trabajar en un mundo cultural que cambia dinámicamente. Nos desarrollamos en varias direcciones a la vez: interpretación, pedagogía, investigación científica y formas modernas de práctica cultural. Se presta especial atención a la gestión artística, porque la vida musical ya funciona bajo nuevas reglas: aparecen nuevos escenarios, nuevos formatos de interacción con la audiencia, nuevas formas de organizar los procesos creativos. Por lo tanto, para nosotros es importante formar no solo intérpretes destacados, sino también profesionales capaces de dar forma a la agenda cultural e influir en el desarrollo del entorno musical.

– ¿Cómo ve el futuro de la educación musical kazaja?

– Vemos el futuro de la educación musical kazaja como un espacio de transformación activa. Tenemos una sólida base académica y una rica tradición nacional, que es el fundamento de nuestro futuro desarrollo. Pero hoy es importante no solo preservar esta base, sino actualizar constantemente el entorno educativo y ampliar los horizontes de la profesión musical. La educación musical se vuelve más abierta e interdisciplinaria: junto con la interpretación y la pedagogía, la investigación, la gestión artística y las tecnologías digitales juegan un papel cada vez más importante. Entendemos que las nuevas herramientas, incluida la inteligencia artificial, están cambiando gradualmente las formas de trabajar con el sonido y el material musical. Por lo tanto, la tarea del conservatorio hoy es preparar a los músicos para trabajar en esta nueva realidad cultural.

75
30.03.2026