Un museo en un teléfono inteligente: Kazajstán consolida el patrimonio cultural en un único ecosistema digital

Un museo en un teléfono inteligente: Kazajstán consolida el patrimonio cultural en un único ecosistema digital

Hay cosas que no se pueden transportar al público. Objetos de oro, hallazgos arqueológicos, manuscritos raros y objetos cotidianos requieren almacenamiento, protección y restauración especiales. Pero en el siglo XXI, los museos han desarrollado una segunda forma de conectar con la sociedad: no solo a través de vitrinas y grupos de turistas, sino también a través de pantallas. Y cuanto más diverso geográficamente es un país, más valiosa se vuelve esta "segunda puerta" a la cultura.
Kazajistán es un caso donde la distancia influye. La red de museos es amplia y diversa: 285 museos operan en todo el país. El interés por los espacios museísticos se mantiene constantemente alto. En 2024, los museos de Kazajistán recibieron 6,6 millones de visitas. Para muchos, un museo se está convirtiendo en algo más que un evento puntual, sino en parte del entorno educativo y cultural.
Sin embargo, este crecimiento tiene una desventaja: las colecciones son vastas, las demandas de los museos son variadas y los recursos, especialmente en las regiones, no siempre están a la altura de la magnitud de las tareas. Por lo tanto, la idea de una plataforma digital unificada para las colecciones de museos no es una tendencia pasajera, sino una solución infraestructural. Ayuda a organizar la información, ampliar el acceso y visibilizar el patrimonio no solo en una sala específica, sino también en un contexto cultural más amplio.
En Kazajistán coexisten grandes instituciones nacionales y pequeños museos regionales. Cada uno tiene sus propias características, perfiles de colección, áreas de investigación y público. Sin embargo, comparten una necesidad común: la catalogación sistemática de las colecciones, la atribución precisa, la gestión de imágenes, la preparación de materiales para exposiciones e investigación, y una búsqueda sencilla de colecciones.
Precisamente para estos fines se creó E-museum: un portal digital unificado que reúne las colecciones de los museos en una única plataforma y desarrolla formatos de acceso en línea a las exposiciones: desde un catálogo digital hasta herramientas interactivas, modelos 3D y visitas virtuales. La lógica es simple: si una red de museos comprende cientos de instituciones y su asistencia se cifra en millones, la infraestructura digital debe ser comparable en escala.

La importancia del proyecto se aprecia mejor por su dinámica. El portal se desarrolló por etapas, y las estadísticas muestran la transición de un modelo piloto a una cobertura nacional. En 2023, se conectaron 33 museos al sistema, se digitalizaron más de 15.000 objetos museísticos y se crearon 50 modelos 3D. Este fue un comienzo importante: las conexiones iniciales suelen identificar cuestiones prácticas clave, como los estándares de descripción, la calidad fotográfica, la capacitación del personal y la metodología de digitalización.
El siguiente paso fue mucho más ambicioso. Para finales de 2024-2025, los museos estatales del país estaban conectados: 252 museos de las 20 regiones se integraron en el sistema, se añadieron más de 66.000 objetos al catálogo digital, se desarrollaron 750 modelos 3D y se ofrecieron 15 visitas virtuales. En esencia, ya no se trata de un proyecto para sitios individuales, sino de un mapa digital de Kazajistán, donde los museos regionales cuentan con una presencia común y herramientas unificadas para presentar sus colecciones.

En la práctica museística, la visualización digital es valiosa porque permite acceder a múltiples públicos simultáneamente. Para los visitantes, un modelo 3D ofrece la oportunidad de examinar un objeto de cerca, discerniendo su forma y detalles que podrían ser inaccesibles en la sala de exposiciones debido a las vitrinas, la iluminación o las necesidades de seguridad. Para escolares y estudiantes, proporciona material educativo que puede utilizarse en clases de historia, arte, arqueología e historia local. Para los investigadores, proporciona una capa adicional de datos que ayuda a analizar la atribución y comparar objetos de diferentes colecciones sin mover los originales.

Por lo tanto, los 750 modelos 3D y los 15 recorridos virtuales son importantes no solo como un atractivo paquete digital, sino también como un medio para crear un producto educativo y cultural independiente basado en museos.

La implementación de elementos de inteligencia artificial es especialmente destacable en el desarrollo de E-museum. Se han incorporado soluciones de IA y guías virtuales al portal, y se prevé un mayor desarrollo funcional. Desde una perspectiva práctica, la IA es importante en la digitalización de los museos, principalmente como herramienta para trabajar con conjuntos de datos masivos: ayuda a acelerar el procesamiento de descripciones, mejorar la presentación del contenido en varios idiomas y optimizar la calidad de las fichas de exposición mediante el análisis de imágenes. Fundamentalmente, la IA no reemplaza a los especialistas de los museos ni proporciona una atribución científica definitiva; simplemente descarga parte del trabajo rutinario y ayuda a mejorar la velocidad y la calidad del procesamiento de datos.
La digitalización de los museos siempre es una cuestión de igualdad de acceso. Si bien los grandes museos son tradicionalmente visibles, las colecciones regionales a menudo permanecen solo conocidas por el público local, a pesar de albergar una parte significativa de objetos culturales cotidianos, materiales de historia local y evidencia histórica única de una región en particular. Una plataforma unificada cambia esta situación: las colecciones se vuelven comparables en su presentación, surgen principios de descripción comunes y opciones de búsqueda convenientes, y los visitantes obtienen una comprensión más integral del panorama cultural del país. Además, el proyecto está directamente vinculado al desarrollo de la cooperación internacional: las publicaciones sobre el museo electrónico destacan el potencial de interacción con museos, centros de investigación y organizaciones culturales internacionales. Un catálogo digital es esencial para dicha comunicación: permite que las colecciones sean traducibles al lenguaje de los estándares internacionales mediante datos, descripciones, visualización y accesibilidad.

Las estadísticas demuestran que los museos siguen siendo relevantes incluso en la era de los vídeos cortos y la poca capacidad de atención. Millones de visitas anuales a museos confirman que la demanda pública de significado, historia e identidad cultural sigue siendo fuerte. Pero para que esta demanda se transforme en una práctica sostenible, los museos necesitan una infraestructura moderna, también digital.
En este sentido, el museo electrónico parece ser un intento de integrar elementos dispares en un sistema: crear un espacio donde el patrimonio no solo pueda verse, sino también describirse, compararse, estudiarse, incorporarse a la educación y presentarse al mundo. Y cuanto más rápido crece la capa digital del trabajo museístico —de miles de objetos a decenas de miles, de maquetas individuales a cientos de representaciones en 3D—, más evidente se hace el cambio principal: el museo se extiende gradualmente más allá de las paredes del edificio y comienza a funcionar como un entorno cultural público para el país.


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09.01.2026