Nauryznama y Aitys: Una tradición viva del espíritu nacional

Nauryznama y Aitys: Una tradición viva del espíritu nacional

Nauryz es más que un simple símbolo de la llegada de la primavera. Esta festividad encarna la renovación de la naturaleza, el renacimiento de la vida y, al mismo tiempo, la renovación espiritual de la humanidad. En los últimos años, la celebración de Nauryznama como un programa de diez días demuestra el deseo de dotar a la festividad de un contenido cultural más profundo y extenderla más allá de los límites de los eventos festivos habituales, transformándola en un proceso cultural a gran escala.

La cultura kazaja es un sistema civilizatorio centenario, imbuido de un profundo simbolismo y un rico significado. No se limita al folclore ni a los monumentos etnográficos. Es una cosmovisión holística, una forma de vida, un sistema de valores y directrices morales. Las tradiciones y la cultura nacional, estrechamente entrelazadas con la vida cotidiana del pueblo, sirven para algo más que la mera decoración de las celebraciones. Forman un espacio espiritual que conecta el pasado y el presente de la nación, reflejando los procesos sociales y las etapas históricas del desarrollo de la sociedad. Una de las manifestaciones más impactantes de esta tradición cultural es el arte del aitys. El aitys es uno de los legados espirituales más importantes del pueblo kazajo. Transmitido de generación en generación durante siglos, refleja la cosmovisión de la nación, la profundidad de su pensamiento filosófico, la riqueza de su lengua y su maestría poética. El aitys es una singular competición poética que exhibe improvisación, ingenio y energía creativa. Sus orígenes se encuentran en la rica tradición del folclore oral. A lo largo de la historia, el aitys ha reflejado los cambios sociales, las aspiraciones y experiencias del pueblo, la opinión pública y la identidad nacional. El aitys abarca diversos aspectos de la vida cultural del pueblo kazajo:

El aitys "Bedik" es una de las formas más antiguas de aitys. Se originó en la antigüedad como una competición de canto ritual destinada a curar enfermedades y fenómenos naturales dañinos. En estas representaciones, los poetas invocaban el poder de las palabras como una especie de plegaria, transmitiendo a través del verso el deseo del pueblo de armonía con la naturaleza. El aitys "Zhar-Zhar" está asociado con las ceremonias nupciales tradicionales kazajas. A través del diálogo poético, se transmiten los sentimientos y experiencias de una joven y un joven al iniciar una nueva vida familiar.

El aitys basado en proverbios se fundamenta en el uso de dichos y refranes. En él, los poetas compiten, recurriendo a dichos sabios que reflejan vívidamente la experiencia vital y la sabiduría popular.

Los aitys entre una joven y un joven abordan temas como el amor, la vida cotidiana y el sentido de la existencia humana. Este género, donde el humor y la sinceridad se entrelazan, pone de manifiesto la ingeniosidad y la elocuencia de los intérpretes.

El aitys político se dedica al debate de temas sociales y políticos de actualidad. Los poetas expresan la opinión popular, influyen en la conciencia pública y analizan los acontecimientos sociales actuales.

Los concursos de poesía oral suelen celebrarse como parte de eventos culturales y sirven como una competición creativa que pone a prueba las habilidades poéticas y de improvisación. El aitys kyui está vinculado a la tradición de la música instrumental kazaja: el arte de la interpretación del kyui. En estas interpretaciones, los poetas crean versos sobre el significado y la profundidad del kyui, revelando la conexión entre el akyn y el kyuishi. Este tipo de aitys resalta la riqueza de la cultura musical del pueblo kazajo y demuestra el importante papel del kyui en su vida espiritual.

Hablamos con un reconocido representante de este arte, el akyn Aytakyn Bulgakov, sobre el papel del aitys en la vida pública y su desarrollo contemporáneo. Según él, el aitys no es simplemente una competencia poética entre dos intérpretes, sino una parte importante del patrimonio espiritual del pueblo.

«El aitys puede parecer una confrontación verbal entre dos personas, pero en realidad es un significativo patrimonio espiritual del pueblo. Este arte único está estrechamente ligado a las tradiciones del folclore oral: antiguos relatos épicos y terme. El aitys no se trata simplemente de superar al oponente». Plantea importantes cuestiones sociales, analizando los logros y los problemas de la sociedad. Remontándonos a la historia, podemos recordar el discurso de Zhanak a Rustem Tore, así como los de Baktybay y Suyunbay dirigidos a Tezek Tore. Estos ejemplos demuestran vívidamente una singular «democracia de la estepa». Durante el período soviético, el aitys cayó en el olvido durante un tiempo, pero a mediados de la década de 1980 comenzó a resurgir con fuerza.

Desde 1984 hasta principios de la década de 2000, el aitys experimentó un período de intenso desarrollo. Artistas populares como Konysbay Abil, Aselkhan Kalybekova, Asiya Berkenova, así como Koken Shakeyev, Manap Kokenov, Kopbay Omarov y Abiken Sarybay, consolidaron los cimientos de este arte y formaron una auténtica escuela de aitys, señala Aytakyn Bulgakov.
Según los akyn, existen ciertos problemas en el desarrollo contemporáneo de los aitys que requieren atención y debate. – Últimamente, algunos aitys se asemejan cada vez más a producciones pregrabadas. La improvisación genuina es cada vez menos común, y las representaciones a menudo se reducen a unos pocos cantos conocidos. Mientras tanto, es importante que un akyn posea no solo dominio técnico, sino también profundidad espiritual, cultura y una sólida postura interior. Por supuesto, no quiero generalizar: hoy en día existen muchos akyns talentosos y fuertes. Sin embargo, parece que los aitys modernos a veces carecen de sinceridad y calidez.

Una cultura de crítica constructiva también es importante en los aitys. Por lo tanto, en mi opinión, sería apropiado crear un departamento de crítica especial dentro de la Unión de Aitys. Los akyns deberían ser seleccionados y clasificados sistemáticamente según su nivel de habilidad; esto mejorará la calidad y el nivel del arte en sí.

En definitiva, los aitys pueden considerarse un teatro único de la gran estepa. Un akyn no solo debe ser capaz de hacer reír a los oyentes, sino también, mediante el humor y el lenguaje figurado, abordar temas sociales apremiantes, invitando a la reflexión. La habilidad para transmitir tales temas con sutileza y de forma velada es señal de verdadera maestría. Para quienes sienten y comprenden profundamente este arte, el aitys es un mundo en sí mismo. Preservar su sinceridad y no perder su elevación espiritual es una de las tareas más importantes de la actualidad, concluyó el akyn.

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16.03.2026